Preparaba la mochila de Sebastián, como cada noche. Biberones, ropa, toalla, merienda, calzoncillitos, zapatos, medias, etc. Pensaba en cuántas veces lo he hecho en estos dos años y tres meses que él tiene yendo al jardín. Ya es tan rutinario que creo poder buscar las cosas con los ojos cerrados. Lo hago todos los días!!!
Todo viene a raíz de una pregunta en una entrevista que tuve el lunes (y que prometo dar detalles próximamente): ¨Cómo es un día normal en la vida de Sarah?¨ Bueno, pues me despierto a las siete menos diez, me baño y visto, al igual que a Sebastián, a veces me da tiempo para el desayuno (dependiendo del nivel de pataletas matutinas del día, porque bebo no siempre está de ánimo para que lo despierten y menos para ir al jardín), lo dejo en el colegio, voy a mi oficina (a veces hago alguna ¨parada¨en el banco o en el super, o ¨caigo¨ donde mis padres y desayuno) hasta alrededor de la 1:30 ó 2 que salgo a almorzar, regreso a la oficina cercano a las 3:30 y a las 5:30 salgo a buscar al bebo. Voy con él a cualquier diligencia pendiente, si no, nos vamos directo para el gimnasio (a él le encanta jugar en el área infantil). Por suerte mis padres viven a una cuadra de ahí y entonces allá termina la ruta cuando, normalmente, cenamos algo ligero. De ahí a nuestro apartamento, muchas veces ya a las 9 de la noche.
Entonces a bañar al bebo (previo aviso suyo de que no quiere que le moje la cabeza), ponerle su pijama y lograr que duerma, luego de leer varios cuentos y recordarle que ¨mañana hay colegio¨. Enciendo la lavadora (normalmente lavo en la noche) que en la mañana suelo dejar con ropa en remojo, friego, me baño, y me acuesto no sin antes leer. Siempre tengo material de lectura en mi mesita de noche (ahora tengo el Código Da Vinci, un libro sobre Pablo Neruda -a quien admiro- y revistas sociales de los periódicos). Eso es lo normal en un lunes a viernes de mi vida. Claro, en la entrevista lo dije bien resumido.
Me puse a hacer el recuento mientras regresaba de almorzar hoy y escuchaba por décima vez a Janet Jackson con That´s The Way Love Goes. Yo tengo el defecto de que me envicio con las canciones y no las suelto por buen rato si me gustan.
Pues bien, ahí me dí cuenta que nos volvemos rutinarios y olvidamos hacer tantas cosas interesantes, muchas veces por dejadez, otras por falta de tiempo y la mayoría de veces por falta de dinero (seguro muchos nos apuntamos más en ésta). Hoy me llegó una invitación para asistir a una exposición de pinturas de un conocido a través de mi trabajo, para el próximo miércoles en la noche y lo primero que me vino a la mente era si podía ir. Sí, porque también tengo que calcular que nunca he tenido niñera y hay que cuidar al bebo; que tengo ropa que lavar y no siempre hay luz cuando estoy en casa; que no debo llegar muy tarde durante la semana porque al día siguiente es un lío despertar al bebo si no ha descansado lo suficiente, etc. Pero sí, hasta ahora creo que voy.
Hoy ha sido un día atípico. Bebo se despertó sin problemas y felíz de ver que iba sin uniforme porque había un cumpleaños en el jardín. Ahhh! porque es comparoncito el chico y elige su ropa, casi siempre quiere ¨camisha¨. Yo fui al médico a chequeo rutinario y luego a la oficina donde hicimos una ¨bullita¨ a mi compañera Xiomara por su cumpleaños. Tenía la noche de hoy ocupada con la despedida de soltera sorpresa de Margie, pero la acaban de mover para mañana. Pero na´, que acabo de ver que hoy hay clases de salsa y pilates en el gym y mejor me voy pa´llá.
El caso es que así es un día normal en mi vida. Parece simple, pero no lo es. Si pudiera cambiarlo, le añadiría algunas horas para mi propio uso: para poder observar con calma a mi hijo mientras duerme, para disfrutar más el olor de la lluvia o la luna que ilumina mi ventana, para ver una buena película, para inventar más en la cocina, leer más libros, preparar más sorpresas, darle forma a algunos proyectos, para ponerme en clases de belly dance, de maquillaje o cualquier vanidad de esas.

1 comentario:
Hey, ¡Qué bien! Déjame analizar cuál sería un día normal para mi. Gracias por la idea.
Publicar un comentario