Desde que nació Sebastián mi arbolito es muy infantil y colorido, de hecho a él le gustan mucho más los bombillitos de colores y asi los he puesto. Tenemos adornos de peluchitos muy lindos de Santa Claus, hombre de nieve y ositos todos vestidos de navidad, estrellas escarchadas, figuras de cristales, entre otras.
Me encanta ver a Sebastián pasar por el arbolito a cualquier hora y encenderlo porque "estamos en navidad y tiene que estar prendido". A veces lo observa con mucho detenimiento buscando y contando todas las figuras que sean iguales: los peluchitos, las estrellas de escarcha, las bolas de hilo y las de cristal, y hasta recoger del piso alguna que otra lagrimita dorada que con la brisa se cae. Otras, simplemente queda perplejo pendiente del prende y apaga de las luces.
Y claro, con la navidad llegan los regalos y las ilusiones que él desea ver realizadas. Ya me ha mostrado los encartes de las tiendas de juguetes que salen en la prensa, para que yo sepa lo que él desea y le diga a Santa Claus cuando me llame para saber el pedido de mi hijo bello. Estoy reviviendo mi infancia con él.....lo único es que ya el viejito pascuero no me deja regalos, y eso que yo me porto bien!

No hay comentarios.:
Publicar un comentario