martes, mayo 27, 2008

Hijos y nietos.

Como acabamos de celebrar el día de las madres ese ha sido el tema de conversación reciente. Pensaba en mi madre y toda su descendencia.....y pensaba a la vez en la mía cuando me toque...!Ay Dios! Pues estando en eso encontré esta foto de sus tres hijos y sus tres nietos que gracias a ella hoy estamos aquí. Y de paso reflexionada sobre tantas cosas que se dicen del amor de hijos y del amor de nietos. Yo particularmente creo firmemente que los nietos ponen "chuecos" a los abuelos y hacen de ellos lo que quieran porque mi Sebastián tiene a mis padres en la palma de sus manos y ellos se desviven por él. Al respecto encontré en internet el texto que sigue a continuación. Qué les parece?
En los nietos se alarga la vida hacia unos límites de amor que no se soñaron. Los hijos fueron el testimonio. Los nietos la confirmación. Por eso se quieren tanto. Por eso son el juguete espiritual de la edad mayor.
Un nieto es un anhelo convertido en realidad: A él le damos los besos que tal vez no le dimos a los hijos.
Y ellos nos dan los besos que quizá ya nadie nos da.
Allí se reedita la juventud y el corazón palpita vigorosamente como sí fuera un corazón adolescente..
Con un nieto en los brazos tenemos al hijo. Tenemos la juventud que se nos quiso escapar un día. Tenemos el amor verdadero que nada pide y todo nos da.
Es verdaderamente maravilloso vivir esos retozos de los nietos, sus infantilerias que nos llevan a otros mundos y todo ese concierto de sus risas sonoras.
Con los nietos se revive la historia del amor… y el alma vuelve a florecer.
El hogar ya viejo, se torna joven y se renuevan las esperanzas.
Los nietos son la fortuna de los años de la sensatez.
¿Que se quiere más a los nietos que a los hijos? Así parece, ¡PERO NO!
¡Lo que pasa es que en los nietos se vuelve a amar a los hijos, y se ama más a DIOS!

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