jueves, septiembre 21, 2006

Misión Imposible

Realmente vivir en las condiciones que nos ¨brinda¨ este bello país cada vez son más insoportables.
Salir de casa a tiempo luego de maniobrar para despertar y uniformar al peque de la casa, requiere de mucha paciencia. Y luego, reto a cualquiera a que pruebe que no hay un solo dia en que no se encuentre con una animalada en el tránsito...sea un semáforo apagado, un carro que casi se quiere ¨montar¨ en el de al lado (sí, porque parece que algunos carros son transparentes y como no se ven se los quieren llevar de encuentro....quítate tú pa´ponerme yo), una guagua o carro público que sin mirar sale de su carril y gira a la izquierda y por poco te lleva de encuentro, un Amet trabajando junto con el semáforo y creando un entaponamiento kilométrico, alguien que se va en rojo o el ¨alelao¨ que cuando da verde es que decide pensar si pasa cambios y arranca.
Pues bien, luego de todo eso, llegar a la oficina, hacer todas las faenas diarias, etc.
Pero llegar de noche a la casa, y que al doblar la esquina veas esa boca de lobos que te saluda luego de todo un dia de bravos ´ta del carajo.
Estoy JARTA (sí, con jota y en mayúscula) de los apagones. De llegar a mi ¨hogar, dulce hogar¨ incómoda, de subir la escalera a oscuras, de encender velas, de que Sebastián me pregunte por qué y quién es que se lleva la luz cada vez que quiere ver Scooby Doo y no se puede, de no poder ver algo en la televisión antes de dormir, de que el aire acondicionado se apague (si es que lo enciendo), de que el abanico pase más tiempo apagado que encendido, de que la nevera esté fresca no fría. Estoy cansada de botar a la basura jamón, leche y queso dañados por falta de refrigeración, de bañarme con agua fria, de dormir incómoda la noche entera, de que mi hijo se despierte varias veces la misma noche bañado en sudor, de que la lavadora se quede a medias en pleno lavado, de que la altura de la ropa por planchar suba más de lo que baja, de comerme un sandwich sin tostar.....pa´colmo de males cuando hay luz me la paso en zozobra porque en cualquier momento se va. Para variar, hoy el carro no me encendió, tengo que comprarle una batería nueva. No ombe no, asi no se puede.
Adoro mi país, pero definitivamente vivir aquí cada vez más es una misión imposible.

2 comentarios:

Darío Martínez Batlle dijo...

Bueeeeeeeeeeeeeno, yo que soy testigo presencial y existencial de todo lo que dices, te entiendo perfectamente.

Me pasa con Vielkita, que con frecuencia me asalta con quejas porque estaba viendo a Bob el Constructor y se fue la luz.

Uno ya está acostumbrado. Crecimos con una deficiencia energética que ha calado tanto que a veces nosotros mismos (salvo momentos de JARTURA como el que ahora te puso a escribir) no nos damos cuenta.

Carajo, estamos a mitad de la primera década del Siglo XXI, y aquí vivimos en una eterna zozobra por los condenados apagones. Y aunque ya nosotros nos hemos acostumbrado, me pregunto: ¿por qué rayos tenemos que ver a nuestros hijos sudando y pasando calores y malabares lidiando con un problema de ineptitud gubernamental?

¡No jodan!

Ah, pero pal maldito Metro sí aparecen 3000 millones... Yo siempre he dicho que el partido que resuelva definitivamente el martirio de la energía eléctrica se volverá vitalicio en el poder. Bastaría que alguien lo haga, y de ahí en adelante ganará cualquier elección con sólo decir "Nosotros resolvimos un problema de casi 50 años, ya no se va nunca la luz". ¡Contra eso, difícilmente puede haber campaña!

Pero no... Faraonel y su séquito de visionarios, no logran ver que hay cosas más inmediatas. Ni modo... nos queda el remedio que recomienda Alberto Cortéz: Agua y Ajo.

¡AGUAntarse y AJOderse!

Rafael Vargas dijo...

Ya ves... por eso le dije a Alessi que no solo se fuera de esta mardita selva, sino que no se le ocurra venir ni que se le muera un familiar. Que mande el pésame por e-mail.

Yo me voy a encargar de recordarle el porqué no debe venir cada vez que se ponga melancólico.

Y ya que uno no se puede ir, debe ir pensando en alguna solución a los problemas. Y tratar de nunca pagar un impuesto al gobierno e'porra este.