Gracias a mi profesor de Literatura Reynaldo Chevalier me volví adicta a la lectura de obras literarias en mi época escolar. Desde García Márquez y su famosa obra Cien Años de Soledad (imposible no leerla) hasta Rayuela de Julio Cortázar, Patrick Suskind con El Perfume o cualquier maravilla de Borges o Benedetti, me cautivaron al máximo, leí muchísimas novelas, poemas, relatos, etc. Reconozco que con el tiempo y las nuevas obligaciones de universidad, hogar, trabajo y mi hijo me he desconectado bastante de ese aspecto cultural en mi vida.
Uno de los poetas que desde entonces más me llama la atención con sus escritos siempre ha sido Pablo Neruda, nacido con el nombre de Neftalí Ricardo Reyes Basoalto en Parral, Chile el 12 de julio del 1904. Neruda además de Poeta, fue Senador, militante del Partido Comunista chileno, Premio Nacional de Literatura de Chile en 1945, Premio Nóbel de Literatura en 1971, entre otros, y es uno de los poetas más leídos a nivel mundial.
Tengo la dicha de haber visitado sus tres residencias en el hermoso Chile, gracias a las peticiones hechas a mi hermano mayor que allí reside quien diligentemente me llevó y esperó pacientemente que mis ojos se llenaran de tantas imágenes añoradas por mucho tiempo. Esas residencias son museos debidamente cuidados por la Fundación Pablo Neruda. La Chascona en Santiago, la Sebastiana en Valparaíso (al norte de Santiago) y la de Isla Negra (al Sur de Santiago). En ellas podemos encontrar tiendas donde se venden libros y otros artículos. En las residencias se transita por cada habitación donde hay objetos del Poeta como sus colecciones de piezas en vidrios multicolores, sus sillones manchados de la tinta verde con que le gustaba escribir, sus libros y escritorios, algunos vestidos y zapatos de Matilde, su última esposa, entre otras.
Algo que me llamó la atención en mis visitas fue lo estrecho de los pasillos en las residencias, la arquitectura laberíntica y los muebles variados y coloridos. El Poeta se escucha en grabaciones de video además de que con todo tan bien puesto da la sensación de que en algún momento lo vamos a encontrar.
Amante del mar, Neruda ubicó sus residencias de Valparaíso e Isla Negra estratégicamente para tener las vistas más hermosas e inspirarse a más no poder. Huérfano de madre con apenas un mes de edad, con dos matrimonios fallidos y una hija nacida con hidrocefalia que falleció a los 9 años, el Poeta finalmente encontró la felicidad al lado de Matilde Urrutia, su tercera esposa y junto a quien descansa en su residencia de Isla Negra frente al Mar que tanto amó y en el lugar que pidió ser enterrado para nunca dejar de escuchar las olas ni ver el horizonte.
Es aquí precisamente donde tomé las fotos que les muestro, con el compromiso de buscar las que tengo de las otras dos residencias y compartirlas con ustedes. El mar con las rocas es una de las vistas desde donde descansan sus restos.
Tristemente un dia como hoy, 23 de septiembre, en el 1973, falleció Pablo Neruda aquejado de cáncer de próstata, en la Clínica Santa María de Santiago de Chile. Hoy recordamos al Poeta, 35 años después....

2 comentarios:
jejeje yo que nunca me he leído un libro "hard cover" que no sea obligado.
Pero nada, tendré que "comprarlos" en Audiobook y escucharlos mientras voy manejando, porque sinceramente que no creo que me ponga a leerlo.
Tremenda experiencia Sarah, y que bueno que a ti que te gusta tanto la lectura puedas vivirla y gozarla.
Afectos
Besos a Sebastián!
Publicar un comentario